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Alcohol y cáncer: ¿advertencias en las etiquetas de las botellas?

Cuando tomamos un medicamento, disponemos de un prospecto completo que nos permite conocer todos los posibles riesgos asociados a su uso. Sin embargo, esto no sucede cuando consumimos bebidas alcohólicas. El riesgo de cáncer relacionado con el alcohol es ahora ampliamente conocido en el mundo científico y médico. No obstante, muchas personas desconocen los peligros a los que se enfrentan al elegir tomar este tipo de bebidas.

Al contrario de lo que muchos podrían pensar, no es solo el hígado el que está realmente en peligro. El vino, los licores, las cervezas y los cócteles aumentan el riesgo de desarrollar cánceres como el de mama, boca, laringe, esófago y colorrectal. Generalmente, el riesgo de desarrollar estas condiciones aumenta con la cantidad de alcohol que consumimos. Sin embargo, en realidad, incluso beber con moderación puede afectar negativamente nuestra salud.

Los investigadores siguen tratando de descubrir por qué el alcohol aumenta el riesgo de cáncer. A continuación se enumeran algunas posibilidades:

  • Es posible que el aumento del riesgo esté relacionado a 2 químicos que pueden dañar el ADN de las células saludables:
    • Etanol, que es la parte principal de las bebidas alcohólicas.
    • Acetaldehído, que se fabrica cuando el alcohol es digerido por el cuerpo.
  • El alcohol puede afectar la descomposición de la hormona estrógeno, que aumenta la cantidad de estrógeno en la sangre. Tener más estrógeno en el cuerpo que lo habitual es un factor de riesgo para los cánceres de mama, de ovarios y de útero. Ésta es una inquietud particular para las mujeres antes de la menopausia y las mujeres que reciben terapia hormonal en la menopausia.
  • Tomar alcohol puede debilitar la capacidad del cuerpo de procesar y absorber nutrientes importantes, incluidos:
    • Vitamina A.
    • Vitamina C.
    • Vitamina D.
    • Vitamina E.
    • Folato.
    • Carotenoides.

En estudios sobre los sobrevivientes del cáncer de mama, el uso moderado de alcohol no indicó un aumento en el riesgo de la recurrencia. La recurrencia es el regreso del cáncer. Además, el uso moderado de alcohol no indicó disminuir las tasas de supervivencia.

La información similar sobre otros tipos de cánceres es limitada. Sin embargo, es probable que sea mejor evitar tomar mucho luego de un diagnóstico de cáncer debido al vínculo con el riesgo de cáncer.

Estudios también indican que los sobrevivientes del cáncer de cabeza y cuello que siguen bebiendo tienen un mayor riesgo de recurrencia. Esto es particularmente cierto si se bebe con moderación o exceso.

Si eres sobreviviente de un cáncer, habla con tu médico sobre qué cantidad de alcohol puedes beber y el efecto que podría tener en tu salud a largo plazo.

 

Alcohol y cáncer: ¿existe un umbral «seguro»?

Pero, ¿cuánto alcohol puedes beber al día sin correr ningún riesgo? En realidad la OMS no define cuáles son los niveles de riesgo. El único nivel seguro es «no beber».

Se identifican categorías: consumo moderado (un máximo de 20 gramos de alcohol por día), consumo de riesgo (hasta 60 gramos), consumo «fuerte» (más de 60 gramos).

Recientemente, algunas de las sociedades científicas más importantes han admitido que no han tomado medidas para garantizar una información y una conciencia adecuadas sobre los riesgos del alcohol. El tabaquismo, por ejemplo, ha recibido mucha más atención y ha sido el foco de importantes campañas de prevención en todo el mundo.

Para frenar el problema y reducir el daño causado por el alcohol, la Sociedad Estadounidense de Oncología Clínica (Asco) y otras asociaciones científicas de EE. UU. Están pidiendo que se apliquen etiquetas especiales a las bebidas alcohólicas, de modo que, al igual que fumar cigarrillos, los consumidores puedan estar siempre atentos a los riesgos que corren al tomar este tipo de productos.

 

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