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Cómo nos afectan los trastornos del sueño

Tan peligrosos como subestimados, los trastornos del sueño son sufridos por una gran parte de la población mexicana. Sorprendentemente, las causas más frecuentes se refieren a la elección incorrecta de colchón y almohada. El resultado se traduce en tensión muscular, dolor de cuello, sueño inquieto, astenia y mal genio. Peor aún cuando se padecen determinadas enfermedades. El hipertiroidismo, los problemas respiratorios, la obesidad, por ejemplo, que ya predisponen a un mal descanso, tienen un efecto negativo correlacionado con el colchón y / o almohada inadecuados. Lo bueno es que la información correcta, seguida de la elección del mejor colchón y almohada para tu descanso, soluciona las consecuencias más habituales de dormir mal.

Los principales trastornos del sueño

Las categorías en las que se clasifican los trastornos del sueño comienzan con el insomnio, es decir, una falta grave de sueño hasta la imposibilidad de dormir debido al estrés, un entorno ruidoso, el uso de dispositivos digitales / televisores, sustancias excitantes, ciertas enfermedades o, lo que es más importante , un colchón incómodo que provoca una mala postura para dormir. 

La hipersomnia es más rara, lo que por el contrario implica una invencible necesidad de dormir mucho más allá de las 8 horas habituales. Es un síntoma que no debe pasarse en alto. De hecho, la necesidad patológica de dormir puede esconder tumores cerebrales, enfermedades infecciosas que involucran el sistema nervioso central, o puede ser el efecto secundario de algunos medicamentos o enfermedades psiquiátricas, notoriamente vinculadas a los trastornos del sueño.

Los síndromes de apnea obstructiva del sueño, en los que el problema proviene de dificultades respiratorias importantes e incluye ronquidos, son muy comunes entre las personas que sufren obesidad. Como su nombre lo indica, en este caso las alteraciones del sueño surgen de una oclusión repetida parcial o total del tracto respiratorio. La consecuencia es una oxigenación reducida de la sangre.

Finalmente, encontramos la parasomnia. El término se refiere a un amplio conjunto de trastornos del sueño que se manifiestan como desequilibrios motores o autonómicos. Las personas con parasomnia suelen dormir una cantidad normal de horas, pero la calidad de su sueño es paupérrima. En este síndrome encontramos sonambulismo, bruxismo, que obliga al sujeto dormido a rechinar los dientes en el sueño, enuresis, es decir micción involuntaria, pesadillas severas y repetidas.

El síndrome de piernas inquietas y la somniloquia también entran en esta categoría de trastornos del sueño. El primero, que aflige mayormente al sexo femenino, consiste en realizar movimientos involuntarios, en particular de la parte inferior de las piernas, que no permiten un descanso adecuado. El somniloquio indica la conversación que se produce durante el sueño por sujetos dormidos y obviamente inconscientes.

Todos estos problemas te impiden disfrutar de un sueño reparador y tranquilo. En ciertas ocasiones también hay otra víctima de los trastornos del sueño: la pareja. De hecho, cualquier persona que tenga un sonámbulo, un insomne ​​o un compañero que ronca a su lado se queja de una falta crónica de sueño. No es de extrañar que surjan varios divorcios por este problema. Desafortunadamente, la parasomnia y las apneas obstructivas pueden ocurrir sin que la persona en cuestión se dé cuenta. Lo mismo ocurre con los ronquidos. La única alarma es la fatiga crónica durante el día. Ignorarlo es común, quizás porque se cree que se debe a otras causas.

¿Y cuáles son las consecuencias a largo plazo? Si dejas pasar el problema y no pones manos a la obra, aquí están los 5 riesgos de trastornos del sueño que enfrentas:

  • Aumento de la frecuencia e intensidad de los trastornos del sistema musculoesquelético: tensión muscular, dolor de cuello, dolor de cabeza tensional están estrechamente relacionados con la falta de sueño o el sueño inquieto.
  • Envejecimiento prematuro: A la hora de dormir se disuelven las tensiones musculares que dan la típica expresión cansada y tensa, y que aceleran la aparición de arrugas. Además, es durante el sueño cuando la piel se regenera;
  • Disminución del rendimiento físico y psíquico durante el día: la memoria, la capacidad de razonar, el estado de alerta disminuyen exponencialmente debido a la falta de sueño; también el ánimo y la capacidad de socializar, incluso el sentido del humor se ven afectados negativamente por los trastornos del sueño;
  • Disparos de sueño durante el día: según las estadísticas, algunos de los accidentes automovilísticos más peligrosos se producen precisamente por un sueño repentino e incontrolable, que a su vez es el resultado de graves alteraciones del sueño;
  • Aumento de la incidencia de hipertensión, enfermedades cardiovasculares y diabetes: una de las consecuencias más comunes de los trastornos del sueño, ampliamente documentada, es el aumento de estas enfermedades. Los mecanismos subyacentes residen en un estado de estrés crónico que conduce a la hipersecreción de catecolaminas y cortisol, que son responsables del aumento de la presión arterial, hiperfagia y estimulación excesiva del miocardio.

La solución para los trastornos del sueño

Pero, ¿cuál es el remedio para los trastornos del sueño? La respuesta es simple: identifica y elimina la causa desencadenante. Como se mencionó, la primera acción recomendada es cambiar el colchón y la almohada, si los que están en uso no son los adecuados. Existen varios especialistas que pueden ayudarte a identificar el problema y canalizarte con la ayuda que necesitas.

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