Artículos bienestar Especial

Duerme bien y despídete de la ansiedad

Como hemos comentado en otras ocasiones, hay muchas maneras de librarnos de la ansiedad y de todas las que tenemos al alcance para ayudarnos con esto, hay una que tendemos a pasar por alto: el sueño.

El sueño es esencial para casi todo lo que hacemos, desde el proceso de regeneración natural de nuestra piel por la noche, hasta la creación de más glóbulos blancos para combatir bacterias y virus. En lo que respecta a la ansiedad, el sueño es crucial. Cuando dormimos, nuestros niveles de cortisol (la hormona del estrés de liberación lenta) disminuyen en nuestro cuerpo. Si no dormimos, nuestros niveles de cortisol permanecen elevados y no le damos a su contraparte hormonal –la melatonina (la hormona del sueño)– la oportunidad de aumentar. Esta interacción entre el cortisol y la melatonina se conoce como ritmo circadiano. Cuando hay un desequilibrio entre estas dos hormonas, podemos sentir más estrés y ansiedad en nuestro día a día.

Así como no sabemos qué fue primero, el huevo o la gallina, la ansiedad y el sueño están intrínsecamente relacionados. La falta de sueño puede conducir a experiencias de ansiedad y la ansiedad también puede afectar los patrones de sueño. Si nos vamos a la cama con la mente acelerada, nuestros niveles elevados de cortisol luchan por bajar. Por una gran cantidad de razones, es imperativo que prioricemos nuestro sueño. 

Esto es lo que hago que me ayuda a quedarme dormido con facilidad y permanecer dormido:

Casa limpia, mente limpia

El desorden en tu hogar estimulará tu mente y probablemente te molestará. Ordena las cosas y deja cerca de tu cama sólo lo esencial para dormir, como un libro o un vaso de agua.

Sé disciplinado con el tiempo que pasas frente a la pantalla de tus aparatos

Los efectos negativos de usar nuestros dispositivos antes de acostarnos están bien documentados. La luz azul, la sobrecarga de información y la estimulación mantienen activado tu sistema nervioso. Dormirás mucho mejor si dejas de usarlos al menos 2 horas antes de acostarte.

Aromaterapia

Rocía un aerosol de lavanda para almohadas en tu habitación y en tu cama antes de meterte en ella. Es naturalmente relajante y, si lo haces con regularidad, crea un vínculo entre el aroma y el sueño. Una vez que hueles la lavanda, tu mente y cuerpo saben que deben comenzar a relajarse antes de acostarse. También puedes encender una vela para contribuir aún más a la relajación. Eso sí, no olvides apagarla antes de que tengas demasiado sueño.

Ritual de belleza

Aparte de cuidar tu piel por la noche –lo cual es muy importante desde la perspectiva de la belleza–, tomarte el tiempo para desmaquillarte, limpiar tu cara, y aplicar tus sueros y cremas de noche, te ayudan a relajarte y constituyen un acto de cuidado personal. Es un ejercicio que puedes abordar como una forma de atención plena. Centrándote en respiraciones agradables y profundas a medida que avanzas en cada paso, reformulando la rutina como algo que es para ti, algo que contribuirá a dormir mejor, en lugar de una molestia a la que tienes que llegar antes de acostarte. Tómate un tiempo para hacer esto para que pueda disfrutarlo.

Invierte en tus sábanas

La calidad de tus sábanas mejorará aún más (o restará valor) a tu experiencia de sueño. Esto es algo en lo que siempre debes invertir. Crear un ambiente lujoso donde se duerme, vale la pena, pues te hace esperar con ansias el momento ir a la cama y sentir las suaves sábanas en tu piel. Nuevamente, esta es otra oportunidad para la atención plena que reducirá tus niveles de estrés antes de dormir.

Leave a Comment

Your email address will not be published.

You may also like

Read More