Artículos Especial

Cómo consolar a alguien ante una pérdida

Qué difícil es tratar de consolar a una persona en el momento que sufre
una pérdida. Es complicado saber que palabras pueden aliviar. No
existe una la clave secreta para detener el sufrimiento o la tristeza de los
demás, pero conforme vamos teniendo pérdidasen nuestra vida
podemos comprender y tener empatía con lo que otros sienten.

La compasión es una emoción que nos ayuda a comprender y compartir
el sufrimiento de los demás y nos mueve ayudar a esa persona a que su
sufrimiento sea menor. Pero ¿cuál es la mejor forma de ayudar a otras
personas cuando están pasando por un momento difícil, doloroso?

Todas las personas que sufren por una u otra razón pueden notar
cuando eres compasivo y te interesas por ellos, aunque hay acciones
más útiles que otras; descúbrelas a continuación.

Hablar de una pérdida reciente

No hay nada más complicado que hablar sobre alguien que acaba de
fallecer. La mayoría de las personas incluso evitan el tema pensando en
no dañar al que sufre, sin imaginar que tal vez esa persona desea llorar
y sacarlo de su pecho y lo que necesita es una escucha atenta para
poder descargar un poco lo que siente.

Ante el sufrimiento ajeno, no asumas cosas, no repitas frases que todo el
mundo dice, ni abrumes a la persona con tu plática o tus anécdotas
(pues muchas veces éstas minimizan su dolor), a menos de que te lo
pidan.

Las personas que atraviesan por una pérdida no están psicológicamente
preparadas en ese momento para platicar con todo el mundo. Aunque en
efecto habrá quienes deseen hablarlo y hasta reír con los recuerdos, hay
personas que sólo quieren estar solas o prefieren que las acompañes en
silencio.

Lo mejor en esos casos es externar que lamentas la pérdida y que
estarás ahí si necesitan alguna cosa. Una llamada y un mensaje
eventualmente para conocer el estado de ánimo de la persona bastará.

Haz preguntas, pero no demasiadas

Puede ser una ruptura amorosa, la pérdida de un trabajo o de un
familiar, y es importante que siempre seas consciente de las preguntas
que haces. Una pregunta típica en cualquier pérdida es “¿Necesitas
algo?” o “¿Qué puedo hacer para que no estés mal?”, y lógicamente son
preguntas bien intencionadas, pero debes entender que el otro tal vez no
está de humor para responderlas.

Una forma de ayudar

Algo que pasa comúnmente en esos casos es que quien sufre está
suficientemente abrumado con sus emociones como para querer cocinar
o alimentarse. Algo que podría funcionar bastante es invitar a comer a
esa persona, y si no tiene ganas o no quiere salir, puedes enviarle algo
que le guste por medio de un delivery o si conoces su platillo favorito
puedes preparlo y llevarlo a su casa. Puede ser algo rico que disfrute
mucho o algo a lo que no pueda resistirse aun si no tiene tanta hambre.
Estar presente en su vida y hacerle entender que te preocupas puede
ser fácil incluso de lejos, y esta es una buena opción.

Sé paciente y abierto

Las personas que sufren o están en duelo, pueden experimentar
emociones que cambian de un momento a otro. Puede ser que estén de
buen humor en un instante y al siguiente griten o pataleen por otra cosa.

Esto es normal, ya que las emociones no están bien y tomará tiempo
reestablecerlas, volverlas a su estado normal.

Ser paciente, abierto y receptivo en esos momentos es lo único que
puede ayudarte a convivir con esa persona. Y seguro lo agradecerá,
pues una vez que la mente y las emociones comiencen a tomar rumbo
nuevamente, logrará ver de manera clara lo que hiciste por ella.

¿Cuándo es tiempo de tocar el tema?

Cuando se sufre una pérdida, los primeros días, semanas e incluso años
pueden ser arrolladores. Pero en muchas ocasiones, lo que más ayuda a
la persona es hablar sobre sus recuerdos.

La mejor manera de saber cuándo es momento de platicar o mencionar
al fallecido o aquello relacionado con la pérdida (la ruptura amorosa, la
pérdida de un empleo, etcétera) es preguntarlo directamente; hazlo de
una forma suave y compasiva, pregunta cómo se siente esa persona si
se habla del tema, o si tiene algún problema con que se lo mencionen.
Te sorprenderá saber que para muchos es mejor tener la libertad de
hablarlo e incluso llorarlo con alguien de confianza.

No necesitas cambiar tu manera de ser para hacer sentir bien a alguien
que sufre o está en duelo, eso es importante que lo sepas. Pero si
puedes dar un poquito más de ti en lo que este proceso madura, hazlo, y
así lograrás ayudar a una persona que te importa.

Leave a Comment

Your email address will not be published.

You may also like

Read More