Artículos Especial

6 maneras en que estás estropeando tu entrenamiento

Ya sea que asistas al gimnasio, hagas ejercicios en la sala de tu casa o tengas sesiones
con un entrenador personal, el ejercicio regular reduce el riesgo de enfermedades
cardíacas, mejora la fuerza ósea y reduce el estrés. Sin embargo, algunos errores de
fitness, como olvidarse de estirarse, podrían estropear tu entrenamiento.


Practicar las técnicas adecuadas y comer los alimentos correctos puede ayudarte a
maximizar tu entrenamiento y reducir el riesgo de lesiones.


Estos son los errores de entrenamiento más comunes y las formas de corregirlos:


Error 1: No estás cargando energía
Comer un bocadillo antes de ir al gimnasio le da a tu cuerpo el combustible que necesitas
para funcionar. Antes del entrenamiento, se sugiere comer una mezcla de carbohidratos,
proteínas y ciertas grasas como un plátano con mantequilla de maní. Después del
entrenamiento, pide un licuado de proteínas para ayudar a los músculos a recuperarse.
Recargar energía es más importante después de entrenamientos largos o intensos (60 a
90 minutos), en lugar de uno de 30 minutos.


Mantenerse hidratado regula la temperatura corporal y evita los calambres y mareos. El
agua es mejor porque no contiene azúcares añadidos que pueden dañar tu cintura. Se
recomienda de 88 a 236 ml de agua cada 15 a 20 minutos durante el ejercicio que dure
menos de 60 minutos.


Error 2: Te estiras incorrectamente o no te estiras para nada
Estirarse antes de tu entrenamiento puede reducir el riesgo de lesiones, mejorar la
flexibilidad y reducir el dolor. El enfriamiento después de un entrenamiento ayuda a que
los músculos se recuperen.


El estiramiento dinámico o el estiramiento mientras te mueves es la mejor manera de
estirarse. Evita el estiramiento estático, donde te estiras y mantienes una postura, ya que
puede hacer que los músculos se tensen, en su lugar, imita el ejercicio que estás a punto
de hacer. Esto activará los músculos que estás a punto de usar.


Después de tu entrenamiento, haz largos estiramientos para relajar los músculos
calientes. Si te diriges a correr, unos minutos de patadas altas serán suficientes. Enfríate
con estiramientos estáticos de los flexores de cadera para alargar los músculos.


Error 3: No practicas los ejercicios de forma correcta.
Practicar la forma adecuada al hacer ejercicio, especialmente el entrenamiento con pesas,
puede ayudar a prevenir lesiones, distensión muscular y daño articular. Mucha gente no
dobla las rodillas ni se da cuenta de que cuando levanta pesas, tiene que levantar pesas
con las piernas y no presionar la columna.

¿No estás seguro de si estás utilizando la forma o las técnicas adecuadas? Tómate el
tiempo para ver videos certificados por entrenadores personales o trabajar con un
entrenador para aprender la forma correcta de hacer los movimientos.


Error 4: Olvidas tu núcleo
Ya sea que estés levantando pesas o corriendo, tu núcleo debe ser fuerte. El núcleo es
donde todo comienza con el ejercicio. Un núcleo fuerte asegura que la pelvis, la parte baja
de la espalda, las caderas y el abdomen trabajen juntos de manera efectiva tanto durante
el ejercicio como durante las actividades cotidianas.


Ejercitar tu núcleo es especialmente importante ya que a medida que envejecemos,
nuestro núcleo y nuestra postura se deterioran lentamente.


Error 5: Estás entrenando demasiado fuerte
Llevar tus entrenamientos al siguiente nivel al extender tu tiempo de entrenamiento te
ayudará a tonificar y adelgazar, pero si haces demasiado y muy rápido, corres el riesgo de
lesionarte.


Es diferente para todos, así que escucha a tu cuerpo. Si experimentas dolor en el pecho,
entumecimiento, hormigueo o latidos cardíacos acelerados, probablemente esté haciendo
demasiado ejercicio.


Error 6: Confías demasiado en los números
El seguimiento de las calorías quemadas, la distancia recorrida y el rango de frecuencia
cardíaca en la pantalla de la caminadora te ayudará a medir el progreso de tu
entrenamiento y te mantendrá motivado. Sin embargo, estas cantidades no siempre
cuentan la historia completa.


Esos números no te dicen qué comiste antes y después, y con qué frecuencia vas al
gimnasio. Ten en cuenta otros factores que influyen en tu progreso, como la frecuencia
con la que haces ejercicio y lo que comes mientras no estás en el gimnasio. Además de
una dieta saludable y actividad regular, también trata de dormir lo suficiente para alcanzar
tus objetivos de acondicionamiento físico.

Leave a Comment

Your email address will not be published.

You may also like

Read More