Artículos Especial salud

La ansiedad y la forma en que cuida de ti

¿Alguna vez te has sentido nervioso sin razón aparente? ¿Estás en tu cama a
punto de dormir y sientes como si te hubieras tomado muchas tazas de café?
¿Tienes muchas ganas de llorar y, por más que lloras, sigues con una sensación
bastante desagradable en el pecho? ¿Te sudan las manos y sientes que el
corazón te late fuertemente? Si has experimentado algo parecido a eso,
¡bienvenido al mundo de quienes han experimentado ansiedad!
Últimamente, la ansiedad, también conocida como angustia, es un tema que
pareciera que está de moda; los cambios que se viven por la pandemia, la crisis
mundial, el encierro, el cambio de rutina y la incertidumbre, entre muchas otras
cosas, parece provocar que cada vez más personas sufran ansiedad. Pero la
ansiedad no es del todo negativa, a continuación vamos a ver cómo es que esta
nos está tratando de avisar o poner alertas ante algo.
Es un hecho que el cuerpo es sabio y, si te das permiso de escucharlo, puedes
tener grandes aprendizajes; y la ansiedad, no es la excepción, pues también
puede enseñarte mucho.
La ansiedad no es una emoción, es una alarma que tiene el cuerpo para avisar
que hay una emoción que no estás sintiendo. Si alguna vez has experimentado
ansiedad o inclusive un ataque de pánico, sabrás que es una sensación bastante
desagradable, es por eso que solamente es una forma que tiene tu cuerpo para
avisarte que lo que necesitas es voltear a observar qué es eso que sientes.
Así, la única solución para que la ansiedad se vaya es contactar con cualquier
emoción que sea que sientas, y para hacerlo, simplemente tienes que dejar de
hacer lo que normalmente haces para no sentirla, es decir, deja de bloquearla.
Nadie te enseña a sentir. De hecho, pareciera que la enseñanza es la contraria, la
de no sentir y evitar ciertas emociones. Desde pequeño, el mensaje que recibiste
fue que estar triste, enojado, que algo te duela, está mal; pareciera que las únicas
emociones que son válidas son la alegría, el amor, el entusiasmo, etcétera.

Por lo tanto, cuando experimentas alguna de esas emociones que te enseñaron
que no deberías sentir, lo que haces es querer evitarla, empujarla, echarla abajo
del tapete para que se vaya; pero eso, lo único que genera es que el tapete se
vaya llenando de muchas emociones no vistas y no sentidas. Entonces,
eventualmente, ese cúmulo de emociones escondidas puede provocar ansiedad.
La ansiedad no es mala como suele creerse. Claro que no es agradable cuando te
invade, sin embargo, solamente es una forma que el cuerpo tiene para cuidarte.
Así que, si no logras que la ansiedad se vaya, las siguientes recomendaciones te
pueden ayudar a sentir y, por lo tanto, a que esta desaparezca.

  1. Observa todas las creencias que tienes alrededor de cómo te sientes, es decir,
    esas voces que te dicen: “No deberías sentirte así”, “Está mal que te sientas así”,
    “Debería sentirme de otra manera”. Todos estos pensamientos lo único que hacen
    es que te pelees con tus sensaciones. Está bien estar como sea que estés ante
    cualquier situación, cada uno lidia con la vida de distintas maneras; así que solo
    date permiso de estar como hoy estás, de sentir lo que sientes, sin ocultarlo, sin
    juzgarlo ni negarlo.
  2. Haz una lista de las cosas que haces cuando te sientes ansioso o angustiado,
    como ver televisión, hacer ejercicio, irte de fiesta, ponerte muchas actividades,
    pensar en los peores escenarios, querer controlar cómo te sientes, hacer como si
    nada pasara, etcétera. Para que así, cuando notes que estás haciendo esas cosas
    para dejar de sentir, puedas parar, permitirte sentir y dejar que tus emociones
    fluyan.
  3. Practica la atención plena, pues te ayudará a observar cómo estás y qué
    sientes.
  4. Hazte preguntas como: ¿Si la ansiedad me estuviera diciendo algo, qué me
    estaría diciendo? ¿Para qué me serviría? ¿Cuándo empezó? ¿Cuándo
    disminuye? ¿Cuándo empeora?
  5. Se vale no poder solo, así que si no puedes dejar fluir tus emociones para que
    la ansiedad se detenga, pide ayuda. A veces te puede dar miedo sentir lo que
    sientes, tienes la idea de que no podrás con algunas emociones o sensaciones y

quizá lo único que necesitas es alguien que esté ahí, sin decir nada, simplemente
amándote y acompañándote.

Leave a Comment

Your email address will not be published.

You may also like

Read More