Artículos Especial Tips

¿Cuándo debo cambiar y lavar mis sábanas?

Antes de responder esa pregunta es importante que sepas que mientras duermes la ropa de cama, en especial las sábanas, se mantienen en contacto con todo tu cuerpo y sus fluidos, los cuales se impregnan en las diferentes capas del tejido de la tela.

Estos fluidos incluyen saliva, sudor, orina, fluidos genitales e incluso materia fecal, además de los restos de tu piel muerta. Así que si no cambias con regularidad tus sábanas y las fundas de las almohadas, que son lo que más contacto directo tiene con tu cuerpo, todos esos fluidos pasarán a través de sus capas hasta llegar al relleno de las almohadas, las cobijas y el colchón, los cuales suelen ser más difíciles de limpiar o lavar.

Además, la falta de higiene en la ropa de cama propicia la propagación de los ácaros, millones de los cuales viven en tu cama, se alimentan de tu piel muerta y pueden causar problemas respiratorios como asma y alergias.

Ahora bien, para regresar a la pregunta inicial, la frecuencia con la que debes cambiar y lavar las sábanas depende de varios factores, como si haces ejercicio o alguna actividad que te haga sudar antes de dormir y no te bañas después de ello, si duermes desnudo o con pijama, o si tus mascotas duermen contigo.

En general, la recomendación para mantener una higiene adecuada y prevenir problemas de salud es que las sábanas se deben de lavar al menos una vez a la semana, pues desde la segunda vez que duermes en tu cama dejas en ella células muertas, sudor, cabellos o restos de maquillaje, además de todos los fluidos mencionados.

Si duermes con tu mascota, ya sea perro o gato, también deja los pelitos que se le caen mientras duerme, así como restos de sus fluidos corporales. En este caso, la frecuencia de lavado de sábanas debe ser de dos veces por semana como mínimo.

Lo mismo pasa si acostumbras dormir desnudo, si te ejercitas por la noche y no te bañas antes de ir a la cama o si, por ejemplo, donde vives hace mucho calor sudas mientras duermes. Así, la mayor cantidad de sudor y el mayor contacto directo con tu cuerpo al dormir sin ropa hacen necesario que cambies y laves las sábanas al menos un par de veces a la semana.

Por otro lado, si tú o alguien de tu familia se enferma, la ropa de cama de la persona enferma debe cambiarse también un mínimo de dos veces a la semana; y si se trata de una enfermedad infecciosa o de fácil contagio, lo más recomendable es hacerlo cada tercer día.

Quizás te parezca exagerado, pero la frecuencia en la limpieza de la cama es necesaria para que no se acumulen bacterias, suciedad y residuos que podrían afectar tu piel, tus vías respiratorias y tu salud en general.

En resumen, lo ideal es cambiar de sábanas al menos cada semana y, de preferencia, lavarlas con agua caliente (a unos 60º C) para eliminar de forma más eficaz los gérmenes y bacterias que se encuentren entre sus tejidos. También es recomendable secarlas a la intemperie, pues la luz solar ayuda a eliminar los microorganismos.

Leave a Comment

Your email address will not be published.

You may also like

Read More