Artículos Especial

El síndrome de la Mujer Maravilla

He sido secuestrada tantas veces por este personaje, que ya no las puedo contar.

Me levantaba a las 5:00am, cruzaba la ciudad desde Iztapalapa, hasta bosques de las lomas (30km en la Ciudad de México) para llegar al gimnasio. De 6:15 a 7:00 hacía ejercicio, llegaba a trabajar a las 8:00am a la oficina, regresaba para llegar a las 3:00pm y comer con mis hijos de 2 y 5 años.

Después de cuidarlos toda la tarde, a las 7:00pm, ya bañados, cenados, los llevaba a la cama, y de 7:00pm a 12:00 pm trabajaba otro rato en mis proyectos de joyería y vitrales, para levantarme nuevamente al otro día, a las 5:00am.

Parecía que todo iba bien, pero realmente tenía el SÍNDROME DE LA MUJER MARAVILLA, este comportamiento recurrente que me llevaba a hacerme cargo de todo: el trabajo, las finanzas, los niños, la casa.

Este síndrome que ataca a las mujeres y que te hace pensar, que debes ser perfecta, hacerte cargo de todo, como malabarista, con mil cosas a la vez.

¿Te ha pasado?
Que de pronto te encuentras asumiendo responsabilidades que en el fondo no quieres, ni necesitas, prestando dinero a otros, dando consejos o solucionando cosas que no son tuyas.

Probablemente tienes ese síndrome de las súper mujeres, empresarias, líderes, que buscan demostrarle al mundo, que si pueden con todo.

¿Pero qué hay atrás de todo esto?
Surge de esa herida profunda de haberte sentido, en algún momento de tu vida, totalmente desvalorizada. Donde en algún punto, te hicieron pensar o decidiste, que no podías o que no servías para nada, y entonces, harías cualquier cosa para disimularlo.

Y en esa desvalorización e insuficiencia, decidiste demostrar que eres fuerte, capaz, para tener finalmente el reconocimiento de las personas. Si, este personaje, te ha llevado a lograr grandes cosas, a ser esa emprendedora, esa líder, esa mujer imparable, admirada por todos (y todas), pero también, te ha costado mucho.

Porque crees, que todo lo tienes que hacer sola, que es normal que tengas que trabajar tanto, estar estresada se ha vuelto, tu forma natural de estar en la vida. Afectando tu manera de verte a ti misma, tu relación de pareja, tus finanzas, tu relación con tus hijos.

La realidad es que eres, mucho más que esa mujer maravilla y cuando sanas esas heridas que te llevaron a construir ese personaje, te liberas de las historias del pasado y te ves totalmente, empiezas a conectar con tu verdadero poder.

Con esa libertad de saber quién eres, sin necesidad de esforzarte tanto, poniéndote límites y poniendo límites a otros, ya no necesitas demostrarle nada a nadie.

A partir de ahí, empiezas a ser verdaderamente tu. ¿estás lista para dejar de ser lo que no eres?

Leave a Comment

Your email address will not be published.

You may also like

Read More