#QuédateEnCasa Artículos Especial Tips

¿Cómo guardar el cubrebocas cuando no se está usando?

A pesar de que la mayoría de las personas se preocupan y cumplen con la norma de salud sobre el uso de
mascarilla o cubrebocas, existe cierta confusión sobre qué hacer con ella cuando tomamos algo o cuando
no la quitamos en zonas de poca afluencia.

Ponerla en el codo, bajo la barbilla, o igual en la cabeza, es incorrecto y evidentemente poco higiénico. El
riesgo de infectarse no solo por coronavirus, sino por otras bacterias o patógenos que hayan podido
adherirse a sus filtros hace de esta idea una práctica desaconsejable. Así lo confirma Marián García,
farmacéutica, coautora del libro digital 123 preguntas sobre el coronavirus y profesora en la Universidad
Isabel I. “Ponerse la mascarilla en el codo no solo favorece contaminar otras superficies del cuerpo, sino
también que se roce fácilmente con mesas, paredes o incluso con otras personas”.

El doctor Ángel Asensio, jefe del servicio de Medicina preventiva del Hospital Puerta del Hierro de Madrid,
recuerda que “el virus se disemina desde los pacientes infectados al toser, hablar o estornudar” y explica
que, aunque llevar la mascarilla en la mano no suponga un riesgo para los demás, sí lo hace para su
portador cuando se la vuelva a poner.

¿Qué hacer entonces con la mascarilla cuando no se está utilizando?
Si por algún motivo es necesario desprenderse unos minutos de ella, expertos recomiendan guardarla de
la manera más higiénica posible.

Una de las opciones más sencillas y más sostenibles es colocarla dentro de un sobre de papel, que es
reciclable y se puede tirar después de haber cumplido su función de “guardamascarillas”, opina la
farmacéutica. Asensio coincide: cubrirlas con un pañuelo desechable o similar y guardarlas dentro de un
bolso o bolsillo donde no se deterioren ni se formen arrugas o pliegues es la mejor forma de mantenerlas
el mayor tiempo posible limpias y útiles.

Usar para tal fin una bolsa de plástico con cierre, como las que se utilizan para los congelados, también es
una opción popular, pero no es la más recomendable puesto que al estar cerradas y concentrar la
humedad de la mascarilla pueden convertirse en un caldo de cultivo. Algunas marcas comercializan
mascarillas higiénicas que vienen con su propia funda de tela, pero en el caso de utilizarla lo aconsejable
es lavarla. Se pueden guardar en una funda o neceser si son de un material fácilmente lavable después de
cada uso, y tienen cierta ventilación.

Lo principal es “no dejarla en contacto con superficies que pudieran estar contaminadas, como las mesas u
otros objetos públicos”.

Leave a Comment

Your email address will not be published.

You may also like

Read More