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Gastritis, cuando los malos hábitos alimenticios y las emociones se juntan

El sábado pasado en mi programa de radio Descúbrete feliz estuvimos hablando
acerca de la gastritis y el daño que hay cuando se juntan los malos hábitos
alimenticios y las emociones. Aquí te escribo lo más relevante de la plática que
tuve con los especialistas invitados.
Lo que comemos, el tiempo que le dedicamos a comer y la forma en la que
enfrentamos nuestras emociones, están relacionadas con problemas
gastrointestinales y en esta ocasión me gustaría hablarles en particular de la
gastritis, un padecimiento que afecta al 70 % de la población en México.
De acuerdo con el doctor Ricardo Reyes Díaz, la gastritis es la inflamación del
estómago, regularmente generada por la acumulación de ácido clorhídrico y que,
aunque es multifactorial, casi siempre depende del tipo de alimentos que estamos
consumiendo y de nuestros hábitos alimenticios.
Es decir, si en nuestra dieta diaria abundan las frituras, los refrescos con gas, las
grasas, el picante, la nicotina y el alcohol, y a eso le sumamos que comemos a
deshoras y con algún sentimiento mal enfrentado encima, estamos arriesgando la
salud de nuestro estómago.
No es que esté mal comer alguno de estos alimentos de vez en cuando, el
problema está en que lo hagamos en exceso y diario.
Pero no solo la lista anterior de alimentos puede afectarnos, según la nutrióloga
Esther Schiffman, incluso comer grandes cantidades de alimentos nutritivos puede
provocar que nuestro estómago libere ácido, así que pongámosle mucha atención
no solo a los hábitos alimenticios, sino también a las porciones para prevenir la
gastritis.
Las emociones mal manejadas van directo al estómago

En cuanto a las emociones, ¿cómo influyen en nuestro estómago? Para el doctor
Juan Carlos Sandoval no solo se trata del estrés, sino de cómo vemos al mundo,
cómo lo percibimos y cómo recibimos lo que nos da. Ser conscientes de nuestras
emociones, hacernos cargo de ellas y asimilarlas, hará que nuestro organismo
esté preparado para evitar el impacto, en particular en el estómago.
La doctora Schiffman concuerda con la relación directa que existe entre las
emociones y los problemas gastrointestinales, ya que explica que debido a que
hay tantos nervios en nuestro sistema digestivo, cualquier cosa en el ambiente o
sentimientos que estemos enfrentando afectarán nuestra digestión.
Y aconseja que es muy importante sentarnos tranquilos a comer, hacerlo de
manera pausada, lenta y con porciones pequeñas. Prácticamente hay que hacer
de nuestras horas de comida un ritual disfrutable y dejar a un lado, en la medida
de lo posible, las emociones negativas.
¿Cuáles son los síntomas de la gastritis?
Aunque la gastritis es muy compleja, el doctor Reyes menciona los siguientes:
 Sensación de hueco o vacío en la parte media del estómago (lo que
coloquialmente se conoce como “boca del estómago”)
 Ruido y movimiento intestinal
 Gases
 Inflamación
 Eructos e hipo
 Dolor estomacal y ardor
Entre otros, pero estos son los más comunes y cuando se trata de una evolución
crónica puede presentarse molestia rectal (inflamación, ardor, comezón, sangrado
de leve a muy importante a nivel del recto, puede o no sentirse dolor) y reflujo, el
cual se manifiesta generalmente en las mañanas en forma de piquetes en la
garganta, ardor, una sensación metálica en el aliento, hipersensibilidad en la boca
y el paciente puede estar afónico.
¿Qué dieta seguir si ya tenemos gastritis?

Si presentamos los síntomas anteriores, es muy importante acudir con nuestro
médico para obtener un diagnóstico preciso y el tratamiento que sea más acorde
con nuestro organismo y características particulares. Recuerden, no debemos
automedicarnos, pues esto agravaría nuestra situación.
Pero lo que sí podemos hacer es trabajar en nuestros hábitos alimenticios y para
ello la nutrióloga Esther Schiffman nos recomienda evitar:
 Lácteos
 Comidas muy grasosas
 Frituras
 Alimentos fritos
 Alimentos condimentados y picantes
 Nicotina
 Alcohol
Y, en cambio, adoptar una dieta blanda que incluya pollo cocido, arroz blanco y
fruta cocida, y evitar alimentos con fibra, verduras crudas (ya que caen muy
pesadas en el estómago), pan y galletas integrales, pues la fibra provoca que se
libere más ácido de lo normal en el estómago.
Además, recomienda comer pausadamente, en forma fraccionada (de 5 a 6
tiempos de comida) y tranquilos, porque recuerden que las emociones también
influyen en nuestra digestión.
Así que amigos, a comer sano, en pequeñas porciones y muy felices o al menos,
tranquilos, nuestro estómago nos lo va a agradecer.

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