Tips

¿Cómo envejecer con bienestar, salud y equilibrio emocional?

Es un hecho irrefutable, nuestro estilo de vida define cómo vivimos hoy y cómo viviremos
cuando lleguemos a la denominada “tercera edad”. Una amiga, que tiene alrededor de 45
años, me contaba que últimamente no recordaba detalles o que cosas muy simples se le
olvidaban, pero que su madre (de unos 68 años) tenía una excelente memoria.
¿A qué se debe? A los hábitos que tenemos. Mi amiga se desvela mucho debido a su
trabajo y, claro, a que tiene la mala costumbre de ver películas por las noches. Y su madre,
aunque trabajó la mayor parte de su vida, siempre procuró dormir debidamente, es decir,
a las 10 de la noche ya está en cama y nada de que se desvele viendo películas o atada a
las redes sociales.
Nuestros hábitos determinan en gran parte la calidad de vida que tengamos hoy y
conforme vayamos envejeciendo, claro que también influye la genética, pero en un menor
porcentaje.
Según el doctor Nataniel Viuniski, miembro del Consejo consultor de nutriólogos de
Herbalife Nutrition, algunos estudios de la Universidad de Stanford (California) han
detectado que el 30 % de los factores que influyen en un envejecimiento saludable son
genéticos, pero el 70 % restante de se debe a nuestro estilo de vida, nutrición, ejercicio
físico y mental, la composición corporal que tenemos (que muchas veces tiene que ver
con nuestra dieta) y a los suplementos alimenticios que ingerimos.
Así que nuestras acciones tienen mucho que ver y debemos poner atención si queremos
envejecer con bienestar, salud y equilibrio mental y espiritual, pero no solo eso, en esta
etapa la palabra clave es “autonomía”: “poder llegar a una edad avanzada con libertad,
con la posibilidad de tomar decisiones, viajar y disfrutar de la alegría de vivir”, agrega el
doctor Nataniel.
¿Cómo lograrlo?

El doctor Nataniel Viuniski nos comparte una serie de recomendaciones que nos ayudarán
a tener una mejor calidad de vida al llegar a esta edad:
 Haz lo que amas solo, con tu pareja, con tu familia o con tus amigos.
 Aprende algo nuevo siempre que puedas.
 Trata de mantenerte física y mentalmente activo.
 Mantén una dieta sana y si lo necesitas, consume suplementos alimenticios de
buena calidad.
 Ten una razón para vivir, siempre la hay, y ama la vida.
El especialista, además, agrega que muchas de las enfermedades de esta etapa de nuestra
vida pueden prevenirse si adoptamos ya un estilo de vida activo y saludable, como las
enfermedades crónico degenerativas (diabetes y osteoartritis, por ejemplo) y las
demencias, enfermedades digestivas y cánceres.
Mantener una dieta saludable la mayor parte de nuestra vida también influirá muchísimo
para llegar lo más sano posible a esta etapa. El doctor Nataniel recomienda consumir
vitaminas de alto valor biológico y tener una vida activa, como ya mencionamos, en
particular vitaminas, minerales y ácidos grados Omega-3, los cuales nos van a ayudar a
proteger las células a largo plazo.
También sugiere consumir proteína de soya, ya que es un gran aliado para la prevención
del cáncer de mama; y para los hombres, la fibra es determinante para la protección
contra el cáncer de colon. Menciona, además, que el licopeno que existe en forma natural
en algunas frutas y verduras, también es efectivo para la protección contra el cáncer de
próstata.
Con respecto al menú más recomendable cuando ya se está en esta etapa, el especialista
aclara que depende de cada persona y sus circunstancias, pero en términos generales
aconseja para el desayuno consumir batidos proteicos preparados con leche o con
proteína de soya y frutas; para el almuerzo vegetales y grasas saludables y alimentos con
fuentes de carbohidratos integrales como el arroz o la quínoa.

Respecto a la cena, esta debe ser más ligera pero con buenas fuentes de proteína y fibras
vegetales. Tomar agua es un punto clave, puesto que las personas mayores sienten menos
la sed y se olvidan de ingerir líquidos. Los refrigerios deben ser consumidos al mediodía y
antes de dormir.
Puede ser necesario que necesitemos cinco comidas al día, de ser así, recomienda comer
porciones menores y más frecuentes, en lugar de tres comidas abundantes. Por supuesto,
no hay que olvidarnos de las actividades físicas. Si la mayor parte de nuestra vida hemos
hecho algún tipo de ejercicio, es un gran punto a nuestro favor porque no se nos hará
difícil continuar con este hábito.
Pero si no es así es importante hacer alguna actividad física que sea acorde con nuestras
características particulares. Podríamos, por ejemplo, realizar ejercicios de fuerza y
resistencia 2 o 3 veces a la semana, pero antes de que lo hagas consulta a un especialista
para que te diseñe la mejor rutina de ejercicios.
Por último, no olvides ejercitar también tu mente y espíritu: lee, aprende algo nuevo, pasa
tiempo con tus seres queridos, sal, diviértete y ama la vida, siempre hay una o miles ce
razones para hacerlo.

Leave a Comment

Your email address will not be published.

You may also like

Read More